Falta de Omega-3: ¿por qué la dieta puede no ser suficiente?

Una dieta rica en ácidos grasos Omega-3 es la clave para tener un corazón sano y unas células que funcionen correctamente en todo el cuerpo. Sin embargo, una falta de Omega-3 puede conllevar una deficiencia de ácido graso. En este sentido, mucha gente no ingiere la cantidad diaria recomendada de Omega-3 (1-3 gramos por día), según la Asociación Americana del Corazón.

La falta o deficiencia de Omega-3 puede manifestarse con los siguientes síntomas:

- Piel áspera, seca y rugosa.

- Pelo seco, crispado y sin brillo, además de la aparición de caspa.

- Uñas suaves y frágiles.

- Sed excesiva.

- Dificultad para conciliar el sueño.

- Pérdida de atención.

- Cambios fuertes de humor, depresión o ansiedad injustificada.

Si estás experimentando algunos de estos síntomas, recurre a tu médico para que desarrolle un perfil de ácido graso a través de un análisis de sangre. Las causas pueden incluir una falta de Omega-3 en la dieta, así como factores relacionados con tu estilo de vida que pueden afectar el metabolismo de grasas (como fumar, beber alcohol, el estrés o la diabetes). Además, estos síntomas también pueden deberse a la genética o al sistema inmunológico.

Para combatir una falta de Omega-3 es importante comer alimentos que incrementen los niveles de ácido graso en tu cuerpo, además puede ser necesario apoyar tu dieta con un suplemento alimenticio de Omega-3.