Salud y ejercicio

Es un hecho que la inactividad física trae consigo diversas enfermedades y riesgos para nuestra salud. Se ha consolidado como el cuarto factor de riesgo en lo que respecta a la mortalidad mundial. Según la OMS, el 6% de las muertes que se registran en todo el mundo. [1]

Con respecto a las enfermedades del corazón, la falta de actividad física representa una de las principales causas de riesgo. [2]

Actividad física no es lo mismo que  ejercicio. Estos dos términos no deben confundirse. Nos referimos a ejercicio cuando se trata de una serie de actividades planificadas y repetitivas que se llevan a cabo con un objetivo. La actividad física, por otra parte, abarca el ejercicio, pero también se relaciona con otras actividades rutinarias que implican movimiento.

Un nivel adecuado de actividad física:

- Reduce el riesgo de sufrir hipertensión y otras enfermedades del corazón como cardiopatía.

- Mejora la salud ósea.

- Es determinante y fundamental para el equilibrio calórico y el control de la obesidad. [3]

Para los adultos en edades comprendidas entre los 18 y los 64 años, la actividad física recomendada por la OMS consiste en actividades de desplazamiento, como caminar y pasear. También incluye actividades ocupacionales, tareas domésticas, juegos, y aquellas actividades que requieren movimiento dentro de acciones familiares y comunitarias.

Esto se traduce por una media de 150 minutos semanales realizando algún tipo de actividad física de intensidad moderada . También se recomienda realizar actividades de fortalecimiento de los grandes grupos musculares unas dos veces por semana. [4]